Globalismo: El primer significado es la actitud o política de poner los intereses del mundo entero antes que los de naciones individuales. El otro es ver a todo el mundo como un ámbito adecuado por una nación para proyectar influencia política.
Joseph Nye científico político americano, co-fundador de la internacional teoría de las relaciones del neoliberalismo (internacional relations theory of neoliberalism), argumenta que globalismo se refiere a cualquier descripción y explicación de un mundo que se caracteriza por redes de conexiones que abarcan distancias multi-continentales.
Globalidad: es la corriente del pensamiento económico y político, que considera al mundo como unidad, y que desdibuja las diferencias étnicas y culturales. Para algunos, es una nueva forma de imperialismo occidental, no muy diferente al colonialismo del siglo XIX.
La globalidad es la noción más difundida y extendida para visualizar la época actual. Su interpretación, referida a tópicos económicos, deriva del pensamiento neoliberal que la describe como un proceso unilineal, homogeneizador e irreversible, orientado principalmente por los intereses de los grandes centros de poder. Esta perspectiva, hasta ahora dominante, representa una simplificación extrema de la configuración del mundo de nuestros días y se traduce en ficciones que la polarizan, niegan o sobrevaloran los fenómenos sociales de internacionalización en curso. En esta obra, los autores asumen una posición crítica que revisa y discute los mitos de una mirada estrecha del escenario contemporáneo, así como intenta recuperar la riqueza de temas y enfoques analíticos en los cuales debe sustentarse toda explicación integral del mundo.
Globalización: es un proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal y que han abierto sus puertas a la revolución informática, plegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales.
Este proceso originado en la Civilización Occidental y que se ha expandido alrededor del mundo en las últimas décadas de la Edad Contemporánea (segunda mitad del siglo XX) recibe su mayor impulso con la caída del comunismo y el fin de la Guerra Fría, y continúa en el siglo XXI. Se caracteriza en la economía por la integración de las economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria (Nueva Economía) cobrando mayor importancia el rol de las empresas multinacionales y la libre circulación de capitales junto con la implantación definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de ciudadanía. En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y culturas locales en una cultura global (aldea global), al respecto existe divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno de asimilación occidental o de fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances en la conectividad humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la libre circulación de personas y la masificación de las TICs y el Internet. En el plano ideológico los credos y valores colectivistas y tradicionalistas causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Mientras tanto en la política los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado sociedad red, el activismo cada vez más gira en torno a las redes sociales, se ha extendido la transición a la democracia contra los regímenes despóticos, y en políticas públicas destacan los esfuerzos para la transición al capitalismo en algunas de las antiguas economías dirigidas y la transición del feudalismo al capitalismo en economías subdesarrolladas de algunos países aunque con distintos grados de éxito. Geopolíticamente el mundo se debate entre la unipolaridad de la superpotencia estadounidense y el surgimiento de nuevas potencias regionales, y en relaciones internacionales el multilateralismo y el poder blando se vuelven los mecanismos más aceptados por la comunidad internacional.
Diferencia
entre términos:
El globalismo es una ideología según la cual el mercado mundial
sustituye al quehacer político. Es decir, que consiste en reducir la
globalización al aspecto económico.
Por globalidad, se entiende a la situación de que ningún país puede
vivir al margen de los demás.
Finalmente, denomina globalización al proceso en virtud del cual los
estados nacionales se entremezclan, es decir, se relacionan e implican
generando interdependencia. Esta globalización tiene diferentes dimensiones
entre las que se encuentran la globalización informativa, ecológica, económica
y cultural, entre otras.
Bibliografía:
·
Beck, U. (1998) ¿Qué es la globalización?, falacias del globalismo,
respuestas a la globalización. Barcelona: Paidós.

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